El milagro de Christina: una familia salvada

September 13

Un diagnóstico de leucemia no cambió el amor de Christina por la vida, por su familia y por la aventura; esta empresaria y madre de 45 años hizo suyo cada momento y lo disfrutó con mayor pasión. La clave para la supervivencia de Christina residía en un trasplante de células madre, pero para eso era necesario encontrar un donante. Los hispanos tienen una escasa representación en el registro, así que ser hispana me daba una probabilidad más bien baja, de menos del 10 por ciento, de encontrar a alguien con compatibilidad perfecta", relata Christina. “Por esa razón, encontrar a Dianne fue un milagro. Dianne, que tenía entonces 20 años, se había unido al registro durante una campaña en la universidad. "Al recibir la llamada me quedé sin palabras; me había inscrito como donante hacía muy poco tiempo", explica Dianne. "Dije por supuesto que lo haré. Se trata de tomar una parte de ti y dársela a otra persona para salvarle la vida y poder hacerlo en vida. No sé por qué alguien no querría hacerlo". Dianne donó sus células madre a finales del 2010. El trasplante fue un éxito y hoy Christina vive con entusiasmo y pasión cada minuto de su vida. Fue un momento muy emotivo cuando ambas se encontraron por primera vez. “Solo quería abrazarla", dijo Dianne. "Apenas la vi, sentí esta conexión. Lo que se siente es increíble; ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. Ella es una persona tan positiva y sorprendente, jamás te imaginarías todo lo que ha tenido que vivir”. Para Christina, Dianne hizo mucho más que simplemente salvar su vida.

Estoy aquí gracias a Dianne. Gracias a ella, puedo ver crecer a mis hijos. Gracias a ella, viviré para ver a mis nietos. Ser donante no salva solo una vida: salva a toda una familia.